La cuenta regresiva ha comenzado, y cada segundo te acerca a MI divino cumpleaños. Esta es tu oportunidad de probar que eres más que otro perdedor patético... eres un devoto sirviente de la Diosa Mismo. Cada borde, cada tributo, cada aliento doloroso que tomes debe estar en honor a Mí. Esto no es sólo una cuenta regresiva, es un ritual. Una celebración de Mi poder y tu lugar debajo de él.