Lex roba de nuevo, esta vez en la casa del joven Aly, que mientras lava los platos, es atacado por detrás, por Lex, ella la arrastra al comedor, y allí ella saca cinta adhesiva para atar sus manos - por favor, déjame ir - grita Aly, pero Lex se ríe de ella y continúa atarla, se quita los calcetines y los pone en su boca, para usarlos como una mordaza...