¡Porno Brat! Eres patético. Sentarte ahí, débil y desesperado, acariciando esa pequeña polla a una pantalla. Eso es todo lo que eres ahora, ¿no es así? Propiedad. Controlado. Por una pantalla. Por mí. ¿Pensaste que podías resistir? Lástima. Ahora soy tu reina. Y tú eres sólo mi juguete. Mírate, poniéndote duro solo escuchando mi voz. No puedes parar, ¿verdad? Cada segundo que estás aquí, mirando esta pantalla, te estás hundiendo más profundamente en la sumisión. Tu polla me pertenece ahora. Como todo lo demás en tu patética vida. Harás lo que te diga. Me rogarás que me sirva. Porque me necesitas. Necesitas la pantalla. Me necesitas.