Mírate, sentado allí como una pequeña mascota necesitada. Tú quieres esto tan mal, ¿no? Puedo verlo en tus ojos. Has estado fantaseando con ello, adolorido por tocarme, sentirme... pero no. Nunca lo conseguirás. Yo lo controlo todo. Mmm, mira lo que nunca tendrás. Mi cuerpo perfecto, tan cerca, pero tan lejos de ti. Está justo aquí... solo imagina cómo se sentiría bajo tus manos, tus labios. Pero no importa lo mucho que intentes imaginar, nunca se comparará con lo real, ¿verdad?