Mírate, sentado allí en tu escritorio, tan absorto en tu trabajo. Todos esos informes, plazos y reuniones... Has perdido la noción del tiempo, ¿no es así? Pero seamos honestos, tu mente no está realmente en esas hojas de cálculo ahora mismo, ¿verdad? Puedo ver la tensión en tus hombros, la forma en que tus dedos se alejan, pero en el fondo, estás anhelando una distracción. Tienes que dejar ir, sentir algo más que la presión de tu trabajo. Y yo soy sólo la distracción que necesitas. Tómate un momento para respirar, para apartar esos papeles. Quiero que te concentres en mí en su lugar. Trabajas tan duro, pero ¿qué hay de tu placer? Mereces un descanso. Mereces darte el gusto.