Una vez que he tocado tu mente, ninguna otra mujer tiene una oportunidad. Te burlo hasta que estás temblando, susurrando mantras que cavan profundamente en tu psique. Te niegan una y otra vez, te hacen sentarse en ese delicioso dolor mientras te recuerdo exactamente a quién perteneces. Mi voz se convierte en tu adicción, mi cara en tu fijación, mis palabras en tu caída. No solo estás cachonda... estás arruinada. Mira esto y siente que tu resistencia se disuelve. Esta es tu última ruina... y el comienzo de la obsesión permanente.