Tuve un día tan largo caminando en toda clase de suciedad con estas botas puestas. Cuando mis botas se ensucian tengo cepillos humanos para limpiarlos para mí. Primero lámelos impecables con tu estúpida lengua. Luego los limpiaré en tu camisa, y te patearé en las bolas. Y me lo agradecerás.