Un cruel bromista... Ya sea que mis manos se acaricien, o mi lengua se le pase por la punta, no dejaré que pase por encima de ese deseo muy cercano de correrse. Soy nuevo en esto sí, pero me encanta aprender nuevas maneras de hacer a mis hijos más débiles y desesperados. El subespacio es un reino especial para los esclavos, y lo poseo, lo burla, y lo gobierna con su polla apretada en mi mano.