Pixie pensó que había conseguido su trabajo de ensueño, asistente de la poderosa y seductora Rachel Steele. Pero en su primera semana, un error descuidado lo cambia todo. Cuando el jefe la llama para una “charla privada”, Pixie se entera de que Rachel dirige su oficina a su manera. Lo que comienza como un regaño se convierte en una sesión de entrenamiento inolvidable que nunca olvidará.