Te he pillado, y te he atado, así que estás completamente bajo mi mando. Al empezar a venir, me ves jugando con numerosos globos, antes de que empiece a volar uno, justo en tu cara. Estás hecho para oler el globo mientras se te presiona en la nariz, y el miedo que corre por tu sistema es como nada más cuando te das cuenta de que ni siquiera me importa si te esfuerzas por chupar el aire. Lo único que me importa es dominarte con estos globos y deslizar tu polla dentro de mi coño... pero cuidado, no quieres que se deslicen, ¿verdad?