Después de probar a sus esclavos, Lolah decidió echar a Nicole y Tammy. Los esclavos restantes, Bruna, Carol, Kim, Marcia, Erica, Zuri y Vicky, están en una recompensa: les dejará adorar sus deliciosos pies. Pero eso no es todo. Lolah ordenó a las patéticas putas que la desvestieran. Se les permitió lamerla por todas partes. Los esclavos lamieron a su Diosa, lamiéndole las axilas, las tetas, el culo, los pies y todo su cuerpo, sin perder ni una pulgada. Esta es una gran recompensa para ellos, y lo aprecian al servir meticulosamente a Lolah.