¿Puede Marcelo estar más indefenso? Marcelo resiste los vicios de Chartlotte Sartre, Charlotte Sins y Kay Carter. Los Dommes comienzan escupiendo sobre él y golpeándolo con floggers. Anuncian un divertido juego llamado 'El Urchin del Mar', que consiste en ver cuántos pinzas de ropa pueden pegarse en su polla y bolas. Llevan el juego más lejos y le dan pendientes de brocheta Marcelo, y pinzas de pezón. Para evitar que hable uno se está clavando a la lengua. A continuación, Kay se ata las bolas para hacer una correa. La señora Sartre le ata las manos. Luego, Marcelo soporta una incesante ráfaga de paletas y cosechas, golpeándole el culo ya rojo y las pollas y las bolas. Finalmente, los Dommes entregan una pandilla pegadizas con enormes consoladores y puños.