La señora Amanda es una verdadera Diosa de cuero. Chaqueta ajustada, pantalones ajustados y botas de muslo, todo en cuero real, delicioso, poderoso. Sus dos pasiones gobiernan Su mundo: el olor y el sonido de cuero real, y el uso de hombres sumisos para Su propio placer. En la Casa de Sinn, un chattel desnudo espera en sus rodillas junto a Su jaula, temblando de excitación y miedo. Ella le deja respirar Su olor divino, cara presionada contra Su culo revestido de cuero, antes de empujarlo hacia abajo y doblarlo encima. La peging es implacable, apasionado, y decidido. Amanda lo folla con puro placer. Cuando Ella lo ha hecho usar, Ella le exige que limpie la boca el pene que acaba de arruinar su culo, dejándolo en el suelo frío, usado, humillado, y arruinado... así es como se supone que es.