La esclava decide mostrar todo su afecto y sumisión ilimitados a través de un gesto como lamer los pies de la Señora. Esto es más que solo contacto físico - es una manera de decir que se siente agradecida y quiere estar con la Diosa Leta. La esclava pide permiso, elige el momento - simplemente hace lo que la Señora ordena, este comportamiento le recuerda que realmente está a cargo.