La niña tiene atado el esclavo para que no se mueva y para que su lucha sea más. Primero la escupen y la esclavizan en la cara, pero luego se vuelven muy crueles al colocarle pinzas en la cara. Le ponen las primeras en la lengua y de inmediato el esclavo empieza a lloriquear. Su dolor hace reír a las niñas en la nariz porque disfrutan de ver al esclavo en el dolor. Su dolor es como música a sus oídos. Para aliviar el dolor en la lengua, le escupen la lengua con bofetadas en la cara. ¿No son amables? Luego ponen dos pinzas en la cara y escupen en sus narices para que pueda estar en constante dolor. Leyla y Eva empiezan a fumar cigarrillos para usar el esclavo como un cenicero. Todos se asientan en su boca, fuman en su cara y escupen en sus narices para que pueda estar en constante dolor. Leyla y Eva empiezan a fumar cigarrillos para usar el cuchillo como un cenicero. Todos se agitan en la cabeza con la pimienta y la huelan.