Pensaste que podías parar. El último clip terminó y tu pequeño cerebro pensó que estabas libre. Equivocado. Reseteo el reloj a 5 minutos más, y 5 minutos nunca termina. Eres un pequeño esclavo de golpe. Un idiota babeando. Una criatura gotera sin interruptor de apagado. Tu habitación apesta, tu mano quema, y tu coeficiente intelectual cae con cada bomba. Volverás a jugar esto hasta que te desmayes.