Tu compañera de cuarto vuelve loca por no haber terminado su ropa. Ella esperaba que todo se lavara a mano antes de que terminara el día y tú fallaste. Ahora es hora de que te castigues. Te dicen que te desnudes y te pongas una tanga sucia y pases el resto del fin de semana en ellos limpiando la casa de arriba a abajo. Riéndose de ti y burlándote de ti con la idea de que ella puede traer amigos para aumentar tu vergüenza. Asquerosa por tus acciones ella tomará un segundo par de bragas sucias y las meterá en tu boca abierta. Hacerte arrodillar y pedir perdón; darle las gracias por ser tan misericordioso.