Dez ha conseguido un trabajo increíble como asistente ejecutiva, pero no está completamente segura de ello. No quiere ser desagradecida, ya que la paga es genial, los beneficios son todo inclusivos, su jefe, Peter, es como un mentor para ella, y es un entorno altamente competitivo. Sin embargo, hay una regla a la que todavía se está acostumbrando: todas las mujeres en la oficina deben caminar en ropa interior y ser liberadas por otros empleados. Es extraño, pero la mayoría de las mujeres están a la altura del desafío, así que Dez la chupa y trata de hacer un buen trabajo. Además, Peter claramente tiene algo que hacer por ella y siempre le da tareas importantes que hacer mientras la acaricia como una oportunidad para enseñarle algo nuevo. Al final del día, su cuenta bancaria y su trayectoria profesional le dicen que este es el lugar para estar, así que hará lo mejor para mantener feliz a Peter y seguir creciendo como profesional.