Era admirable que quisieras quedarte virgen hasta nuestra noche de bodas. Era dulce y gentil. Aunque eras mi primera vez, también- sabía que tu tamaño era menor que el promedio. Pero te quiero. Decidimos salir para nuestro segundo aniversario de bodas. Hemos estado tratando de quedar embarazada por algún tiempo ahora, y decidimos alquilar un hotel y volver a intentarlo más tarde esa noche. Pero hay un hombre en el bar- alto, oscuro y guapo. Ve que estamos juntos pero todavía se me acerca, me compra una bebida y se presenta. Estoy sorprendido, pero estás dejando que suceda. Me lleva a la pista de baile y toca mi cuerpo, presionándome contra él. Puedo sentir su enorme bulto a través de sus pantalones, me golpea el estómago. Mientras tanto mi paciente, pequeño marido polla mira. Después de unos pocos tragos más, el guapo se invita a nuestro hotel. Ves que estoy teniendo un gran momento y renuentemente de acuerdo y los tres de nosotros volver al hotel. Todavía estoy decidido a quedar embarazada esta noche...