Señora May decide dar a uno de los esclavos de la casa un regalo de San Valentín. No porque se preocupa por esta cosa, como en todo caso, sino porque ella acaba de salir a una comida de lujo y su hizo un poco de gassy. Este perdedor consigue meter su nariz directamente en el culo de la Señora May y inhalar sus pedos apestosos! La mayoría de los perdedores ni siquiera consigue un San Valentín y este afortunado perdedor tiene un admirador secreto, sólo resulta ser el apestoso culo de la Señora May!