Relájate, querida. Puedes dejar caer el exterior duro. Es sólo que tú y yo aquí, y sé que estás tan caliente. Diosa no te deja correr en demasiados clips, y sé que como eres un chico tan obediente, bueno, siempre te resistes, ¿verdad? Ahora, no empieces a acariciarte hasta que te diga que, buenos chicos esperen! Y cuando te tenga que empezar, voy a estar diciéndote lo que estás haciendo un buen trabajo, te voy a hacer mostrar lo duro que eres, y te elogiaré por hacer todo tipo de lindos, pequeños gemidos suaves. Y por supuesto te llamaré mi buen chico, viéndote sonrojar y ponerte nervioso cada vez que lo hago. Es uno de mis favoritos! Creo que es justo el más lindo cuando la diosa rompe ese pequeño cerebro, y te vas sin verbal para mí. Te has vuelto tan bueno en acariciar y revolcarse para mí cariño. Es hora de que te recompense.