Laya Leighton nunca había estado con un negro antes de conocer a Shane Diesel. Cuando volvieron a su casa su amigo Sylvio estaba allí esperando. Después de una pequeña charla ella comenzó a quitarse la ropa y sacó la polla de Shanes para que pudiera chuparla. Ella cambió las pollas y comenzó a mamar a Sylvio para que Shane le estiró las piernas y deslizó su polla negra gruesa en su apretado coño rosado. Él la cogió con largos golpes constantes haciendo que se volviera loca y se se secara en su polla. Él se sacó la etiqueta y dejó que Sylvio entrara con los duros y rápidos impulsos, luego ella los chupó a ambos secos cuando llegaron.