Cuando un buen chico se muda a otra ciudad para siempre, sus amigos harán todo lo que puedan para asegurarse de que recuerda su último día en su ciudad natal para siempre. Generalmente implica fiestas de espuma, bikinis, y divertirse hasta la hora de cenar. Pero ¿qué es una persona que se muda a otra ciudad para hacer si es un total idiota que realmente no tiene ningún amigo? La pregunta es, por supuesto, filosófica. Y también no se aplica al héroe de esta historia, porque, como resulta, todavía hay una chica que está secretamente enamorado de él...