Sin embargo, cuando le pregunta a su amigo cómo le fue a la mañana siguiente, se entera de que Madison tiene una actitud relajada y relajada hacia el sexo. Peter está encantado de saber que a su empleado no le importa chupar la polla en la primera cita y no le importaría probar por sí mismo, así que comienza a planear un plan para probar lo “moderna” que realmente es. El jefe ahora tiene un solo objetivo: poder follar a esta dulce y caliente niñera. Pronto se dará cuenta de que “no” no es una palabra en el diccionario de Madisons kinky.