Kimmy y Lulu aman a sus padrastros mágicos. Danny y Peter son magos profesionales que constantemente se esfuerzan por uno-a-uno-uno-uno-uno-uno-uno-uno-uno-a-lulu quieren probar que ellos también tienen talentos mágicos. Pero pronto, los hombres se ponen a la defensiva sobre sus hijas-Peter no quiere que Danny mire a Lulu, y Danny no quiere que Peter mire a Kimmy. Las chicas empiezan a ponerse cachondas como Danny y Peter empiezan a competir entre sí, usando sus pollas como accesorios mágicos. Para mantener la paz, los hombres deciden intercambiar hijas-pastillas. Kimmy chupa la polla de Peters y se pone su polla muy abajo de la garganta, y Lulu hace lo mismo con Danny. Aun así, los hombres quieren una oportunidad de jugar con sus propias hijas-pastoras, y ni Peter ni Danny pueden dejar de ver a Kimmy y Lulu. Vuelven a cambiar, y ahora las chicas tendrán la oportunidad de jugar con sus propios padrastros.