Es un perdedor muy simple, no te mereces nada mejor que eso. Tú mismo lo sabes, en el fondo, que tu valor es de una babosa, tratando desesperadamente de llegar a su zona de confort mientras patéticamente se arrastra. Y aquí está, no mis hermosas tetas, no mis piernas culo o coño jugoso, no, esta noche estarás babeando sobre una clase diferente de grieta húmeda – mis pitos peludos. Cace, perdedor, es el mejor que jamás conseguirás.