Un vestido ajustado con una falda corta pone las piernas largas de Debora Penas por ahí para que todos lo vean. La falda sube para mostrar su tanga, que pronto deja deslizarse al suelo. Extendiendo sus muslos, la coed caliente desliza su mano entre sus piernas para que pueda masajear su codicioso clítoris.