Mira, tú hueles mal, gordita, gordita, gordita de grasa, tirando de esa salchicha de cerdo entre tus piernas como babeo sobre la princesa Remi, quiero que te pongas aún más repugnante, 4 yo, después de que termine de humillar tu sucio trasero de manteca, vas a tomar esa gota de goo en tu gordo puño