Casey Calvert está en su habitación apretando su coño. Ella está jugando consigo misma hablando de placeres anales. Ella se excita tanto pensando en el consolador que se pone en la cama y cómo necesita ponerlo en su culo. Ella tiene problemas para conseguirlo allí sin sentirse rara. Ella intenta muchas posiciones pero termina haciendo algo mal y lastimándose. Cuando se da cuenta de que ella la jodió ella reserva una cita con el médico. La Dra. Dana DeArmond entra en las habitaciones y le pregunta qué le pasa. Casey es tímida y se siente incómoda al decirle a su médico que estaba jugando con su puerta trasera pero Dana le asegura que lo ha oído todo y probablemente no es tan malo. Cuando Casey revela lo que hizo Dana empieza a preocuparse. Ella le dice que necesita examinarla a fondo porque podría haber causado algún daño. Ella le da instrucciones a Casey de desnudarse inmediatamente y sentarse a la mesa. Ella lube en su dedo y empieza a frotar su culo con lo que ella tiene que ver con el sexo.