Siempre intentas irte. Siempre vuelves. ¿Por qué siempre vuelves? Porque sabes que eres un maldito perdedor patético. Nunca podrías tener una vida normal. Siempre necesitarás tener una Diosa divina degradándote y destruyéndote. Es lo que siempre anhelarás. Creo que esto va a ser tu última recaída jamás. Creo que necesitas aceptar tu lugar bajo mí, bajo una mujer poderosa. Puedes comenzar tu nueva vida enviándome un gran tributo. Esto es lo que necesitas. Esto es lo que quieres.