Cecelia Taylor acaba de llegar a casa y está muy molesta por algo que le acaba de pasar. El hermanastro Victor Ray la nota golpeando la puerta y sentada sola en una esquina. Le pregunta qué está pasando, para venir a sentarse a su lado y hablar de ello. Cecilia se sienta y explica que su novio rompió con ella porque ella todavía es virgen. Su hermanastro entra y la conforta, explica que no es un gran problema, y que estaría dispuesto a ayudarla a perder su virginidad. Cecilia se lleva de vuelta por ella al principio, pero explica que él es sólo su hermanastro, no su hermano real. Ella está de acuerdo, van al dormitorio juntos y él apasionadamente la pone en el humor y le da el momento de su vida.