Mira cuando era más joven el pensamiento de un hombre que me adoraba, que me adoraba, que era mi esclavo devoto, el pensamiento de que me enfermaba y que sólo me apiadaría de un hombre como ese. Pero tú, siempre has estado a mi lado. Sé que pensabas que al estar comprometido habías tonificado mi oscuridad y rasgos sociópatas, pero estabas equivocado. Estar atado a ti sólo me ha hecho miserable y a su vez me ha hecho buscar la oscuridad aún más. Y por oscuridad me refiero a un maníaco de un hombre. Oh, cariño, la diversión que tengo con él. Él hace cualquier cosa y todo para excitarme. ¿Te hace esto triste querida? Pobre alma, crees que me importa? Bueno, has subestimado severamente mi apatía. Estás condenado a ser mi títere patético de un marido para el resto de tu vida.