Andando por ahí nos encontramos tratando de subir a Mayara al autobús. Tengo que decirte que es muy rápida. Ya la amamos. Después de una broma humorística la hacemos mostrar sus tetas en el autobús por un poco de dinero. Quería ver sus cosas, nuestro conductor quería comprarle las bragas, y Jonathan quería una polla. Buenos tiempos. Jonathan lo saca y pierde el aliento. Ella admite que no tuvo sexo en un rato y la polla de Jonathans estaba empeorando su hornidad. Ella le preguntó si le importaría chuparla y sentarse en ella. No iba a rechazar a una señora necesitada. Después de su paseo, Jonathan la folla sin sentido. La dejamos aproximadamente donde la recogimos. Todos consiguieron lo que querían en esta.