Misha Cross solo vive un par de puertas abajo, así que no le lleva mucho tiempo caminar hasta la casa de Marks. Se siente muy cachonda esta noche, así que la invita a una conversación, pero ella sabe lo que quiere. Sus uñas están pintadas de rojo y eso lo pone tanto que la tiene a hacer una tabla y a ser follada mientras sostiene sus caderas y piernas con sus fuertes brazos.