Si vieras a Vivianna Mulino caminando por la calle con nada más que lencería, tacones y una gabardina, ¿la seguirías? ¿Qué pasa si te lleva hasta su casa, sonriendo, haciendo señas... ¿Es esto sólo una broma inocente? ¿O una dominatrix que te atrae a su trampa? De cualquier manera, vale la pena un tiro!