Luana y su amiga Priscila están en la piscina teniendo una hora feliz mientras el electricista está arreglando una lámpara. Cuando pasa junto a ellos lo lanzan a la piscina. Una vez que sale de ella lo invitan a quitarse la ropa para secarla y, obviamente, una vez que está desnudo los dos saltan sobre él y sólo puede insertar su enchufe en sus tomas de atrás.