Mia Smiles tenía una sonrisa en su cara porque sabía que estaba en un buen sexo. Empezó a hacer porno porque estaba cansada de follar con tíos que no tenían idea de cómo complacer a una joven en ciernes como ella. Mírala bajar en varias posiciones hasta que sus pequeñas mejillas de culo estén cubiertas de esperma.