Tera no estaba muy contenta de ver las manos de su marido por todas partes a la guapa criada. Eso no podía pasar, no con ella por ahí. Ella decide poner a la guarra rubia criada en su casa, haciendo que la guapa canalice su energía sexual sin usar a su Señora. La pobre Lucy no puede hacer otra cosa que obedecer a la mujer de voluntad fuerte para salvarse y tratar de mantener su trabajo.