“De vez en cuando me gusta probar tu hombría, sólo para humillarte. Me puse esta lencería y te llevé a mi habitación para darte la oportunidad de seducirme. ¿Qué vas a hacer? ¿Me vas a mojar? ¿O vas a hacerme reír de lo débil, aturdido, cobarde perdedor que eres?...”