Karla Kush nota en la puerta de la nevera de su madrastra, Nina Elle pidiéndole que no olvide limpiar la casa. Karla toma nota con frustración de la nota y comienza a hacer lo que le pidieron. Agotado de todo, Karla tira la basura fuera y decide que se hizo. Nina llega a casa mirando la mitad del trabajo que su hija hizo alrededor de la casa. Decepcionada en Karla entra en su habitación infeliz con su pereza y necesita tener una charla seria. Nina piensa que hay algo que está pasando con Karla porque no ha sido ella misma últimamente. Karla le dice a Nina que su novio rompió con ella por algunos mensajes de texto que vio entre Karla y una vieja amiga de la escuela. Karla no estaba segura de que ella quisiera ser más que amigos con esta chica y no estaba segura de que fuera lesbiana. Nina le asegura que juega con chicas normales y que no se siente culpable en su cuerpo de la escuela.